Hoy, 16 de marzo de 2020, nos encontramos frente a una situación rara, desconcertante y difícil para todos nuestros compañeras y compañeros del Paseo de Porto Cristo en Alcorcón, y miles de compañeros y compañeras en todo el mundo, hoy no podemos ir a abrir nuestras tiendas, ni preparar eventos en nuestra calle, ni poder simplemente hablar con el vecino de la tienda de al lado.

Nunca podríamos imaginar el verdadero sentido de un viernes 13, nuestro último día abiertos, nuestro último día ofreciendo servicios a todos nuestros vecinos y vecinas.

Miles de dudas, nervios nos inundan ¿Que pasará con el pequeño comercio? ¿Donde se irán ahora todas las ganancias con las que contábamos para realizar todos los pagos que se nos exigen?, autónomos, gastos de luz, agua, alquileres…esta situación es muy confusa para toda la población, eso no se pone en duda, pero nuestras tiendas están cerradas, a pesar de que nos duele en el alma tener que haber tomado esa norma, es nuestra forma de aporta nuestro granito de arena para que toda esta situación acabe lo más pronto posible, lo deseamos de todo corazón.

Día tras día hacemos cálculos, miramos ideas, intentamos buscar alternativas a esta situación para que el impacto económico no nos quiebre por completo, y poder salir a la superficie y así poder respirar de nuevo aire puro.

El pequeño comercio es el que más afectado se ve con toda esta situación, porque la mayoría suelen ser empresas que lleva una persona o a lo sumo dos personas, los que pierden diariamente somos las tiendas de barrio, y con todas las noticias que vemos diariamente, hay momentos, no lo podemos negar, que se nos cae el mundo a los pies, pero lo bueno de ser nosotros contra el mundo, es que todos nos apoyamos los unos a los otros. Os pedimos a toda la población que nos ayudéis, cuando pase toda esta situación, a volver a dar vida a la calle, queremos llegar a nuestros negocios y que todo volviera a estar como si esta pandemia nunca hubiera ocurrido.

Nuestro futuro está en vuestras manos, vamos a abrazarnos los unos a los otros, que no digan que el ser humano no es un ser solidario y ayudémonos mutuamente, acudiendo a nuestras tiendas para hacer resurgir, cual ave fénix, de nuestras propias cenizas.

¡Compañeros y compañeras, no estamos solos, tenemos a el mundo entero respaldándonos, sólo que aún no han tenido tiempo de demostrárnoslo!

Recordad JUNTOS PODEMOS CON ESTO y podemos superar mil y una más adversidades que nos ponga la vida.

Por el pequeño comercio y por la vida en las calles.

JUNTOS SUMAMOS.